Una delegación del Acuerdo de Gernika ha estado en Bruselas

Ha transcurrido ya un año de la celebración de la Conferencia de Paz de Aiete y desde que los agentes políticos, sociales y sindicales que allí se reunieron junto con los observadores internacionales, acordaron la hoja de ruta del proceso de paz y normalización política de Euskal Herria. Siguiendo a la petición que se le realizó desde Aiete, la organización ETA anunció el cese definitivo de su actividad armada, pero los estado español y francés siguen haciendo oídos sordos ante las conclusiones de la Conferencia de Aiete y las peticiones y deseos de una gran mayoría de la sociedad vasca.

Y lo que resulta aún más grave. Han seguido con la brutalidad policial, ordenando detenciones y encarcelaciones por razones exclusivamente políticas, mantienen en vigor la legislación de excepción, se han dado casos de torturas. Ni siquiera tienen en cuenta ni cumplen las resoluciones del Tribunal Internacional de Derechos Humanos de Estrasburgo, como ha quedado evidenciado con la sentencia sobre la Doctrina Parot. En definitiva, cuando nos encontramos en una fase de esperanza para la paz y la normalización política, los estados español y francés se niegan a poner en práctica la vía basada en los estándares internacionales para la resolución de conflictos.

Pero los agentes firmantes del Acuerdo de Gernika mantenemos firme nuestro compromiso por la paz y la normalización, y ante el inmovilismo de España y Francia hemos decidido dar un nuevo paso. Una delegación del Acuerdo de Gernika acudirá a Estrasburgo, para entregar una carta en la que se le solicita a la Unión Europea una implicación directa en el proceso de paz de Euskal Herria.

La Unión Europea ha sido galardonada recientemente con el Nobel de la Paz. A pesar de que en algunos aspectos o procesos la aportación de la Unión Europea ha podido resultar cuestionable, es indudable la aportación de la Unión en la difusión de la cultura de paz y del respeto de los derechos humanos y civiles.

Teniendo en cuenta todo ello y a sabiendas de que el de Euskal Herria es el último conflicto político de la Unión Europea, queremos hacerle llegar una serie de peticiones concretas. Además, no podemos olvidar que las personas que sufren el conflicto y sus consecuencias son ciudadanos y ciudadanas europeas y que sus derechos están siendo vulnerados. Por todo ello, los agentes firmantes del Acuerdo de Gernika consideramos que la Unión Europea debe implicarse directamente en la resolución del conflicto vasco.

Para hacer llegar esas peticiones, una delegación del Acuerdo de Gernika acudirá a Estrasburgo el próximo 11 de diciembre, para entregar una carta dirigida a los principales responsables institucionales de la Unión y que recoge los siguientes contenidos concretos:

1. La Unión Europea invite a los Estados miembros de Francia y España a abordar las consecuencias del conflicto vasco en base los estándares internacionales  de resolución de conflictos.

2. En el caso de que no lo hagan, a que la Unión Europea lidere la fase de resolución de consecuencias del conflicto de este proceso como parte implicada, en el mismo.

3. La Unión  haga un llamamiento para que los Estados se comprometan a respetar los derechos humanos, finalicen con la legislatura de excepción y acaten y cumplan las sentencias del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.