Protesta ruidosa frente al parlamento de Navarra el 24 de mayo
Los firmantes del Acuerdo de Gernika hemos dado una rueda de prensa para denunciar la sentencia del Tribunal Supremo sobre el caso Bateragune y la actitud de la Delegación del Gobierno español en Nafarroa.
Declaraciones de Asun Fernandez de Garaialde
La sentencia dada a conocer por el Tribunal Supremo en Madrid el pasado miércoles en torno al caso Bateragune ha provocado un terremoto político, tanto en Nafarroa como en Euskadi y en el ámbito internacional.
La sentencia condenatoria contra Miren Zabaleta, con Arnaldo Otegi, Rafa Diez, Sonia Jacinto y Arkaitz Rodríguez es una grave agresión al proceso que avanza imparable en Euskal Herria. Esta es la lectura que hacen la mayoría de los agentes sociales, sindicales y políticos de Euskal Herria así como importantes personalidades del ámbito internacional, como lo acredita la amplia representación de europarlamentarios y europarlamentarias que el otro día mostró su apoyo al proceso. El mensaje de la comunidad internacional, y Euskal Herria es claro: el Estado Español debe dar pasos en el camino de una solución democrática, y debe de adoptar una actitud activa a favor de la normalización democrática.
Lamentablemente parece que la dirección tomada por el Estado Español es la contraria. Hace un mes, una sentencia del constitucional se mostraba favorable a la cadena perpetua, posteriormente el Ministerio del Interior decidía mantener la dispersión de los y las presas políticas y profundizaba en la política del chantaje con su mal llamado “Plan de reinserción”.
Estos días se celebra en la Audiencia Nacional un juicio político contra los candidatos de D3M que en 2009 trataron de presentarse a las elecciones.
El último eslabón conocido de la cadena de agresiones ha sido la sentencia sobre el caso Bateragune. Por hacer política, concretamente por impulsar el proceso democrático han condenado a 6 años a Otegi, Diez, Zabaleta, Jacinto y Rodríguez, y decimos ¡ya basta!




